En plena transición hacia una digitalización más ecológica, muchas empresas están apostando por soluciones de almacenamiento en red (NAS) como alternativa sostenible a los grandes centros de datos en la nube.
Modelos actuales permiten:
- Encendido y apagado programado.
- Discos en reposo cuando no están en uso.
- Bajo consumo energético incluso en entornos 24/7.
Además, al almacenar datos localmente, se reduce la latencia de red y se evita la dependencia continua de grandes proveedores cloud, lo que también disminuye el tráfico de datos externo.
“Con nuestro NAS conseguimos más velocidad y control, reduciendo a la vez el impacto ambiental”, asegura un técnico de sistemas de una consultora de ingeniería en Cantabria.
El almacenamiento en red se consolida como una opción ecológica, profesional y segura para un futuro más responsable.